El 10 de mayo de 1973, nacía el Frente Polisario, el movimiento de liberación nacional que, como único y legítimo representante del pueblo saharaui, guía a este en su lucha por la libertad y la independencia del Sáhara Occidental.
Con la insurrección de Zemla de 1970 y la posterior represión del régimen franquista en el entonces Sáhara Español, los saharauis evidenciaron la falsedad del discurso colonial de España y llegaron a la conclusión de que la vía pacífica no era la que liberaría al pueblo saharaui y que el colonialismo entiende solamente un único idioma: el de la fuerza. Pero los saharauis necesitaban un marco insurgente que les garantizara cierta perdurabilidad en el tiempo y que fuera, a la vez, revolucionario y posibilista. Estas cualidades se las proporcionaría el Frente Polisario, que adoptó la lucha armada como método.
Desde su ingreso en las Naciones Unidas en 1955, España se encontraba en el punto de mira de la ONU precisamente por la cuestión del Sáhara y los otros territorios no autónomos que administraba como metrópoli. Pero 1970 resultó ser, para la diplomacia española, un año bastante asfixiante en este sentido. Para contrarrestar dicha presión, el Gobierno franquista decidió mostrar, ante la ONU y la comunidad internacional en general, el supuesto apoyo que recibía el régimen por parte de la población autóctona del Sáhara Occidental, el único territorio que entonces aún le quedaba por descolonizar. Para ello, convocó un gran acto propagandístico en el territorio donde estuvieran presentes los chiuj[1] tribales, altos cargos de la administración colonial y, sobre todo, la prensa internacional para que se evidenciara ante el mundo el respaldo de la población nativa a la integración definitiva de la provincia 53 en el Estado español. Esta reivindicación política en forma de acto institucional del régimen tenía que servir también para desmovilizar a la población saharaui que se identificaba con la Organización Avanzada para la Liberación del Sáhara (OALS)[2], el nuevo movimiento nacionalista liderado por Mohamed Sidi Brahim Basir, Basiri, que llegó a contar con 4.700 afiliados, y conseguir así aislar a dicha organización para posteriormente poder darle un golpe definitivo y castigar a sus líderes.
Pero ese día, el 17 de junio de 1970, el acto que resultó ser multitudinario no fue el programado y organizado por las autoridades coloniales españolas en la plaza de África de El Aaiún, la capital del Sáhara Occidental, sino la contramanifestación de la OALS en el barrio de Jatarrambla, también llamado de Zemla, en las afueras de la capital. La convocatoria del nuevo movimiento revolucionario fue un éxito rotundo y culminó con la entrega de un memorándum que presentó la organización a Pérez de Lema, el entonces gobernador general de la provincia de Sáhara, y en el que se expresaban sus principales reivindicaciones.
Hubo momentos de negociación, pero el gobernador español terminó por enviar a la Policía Territorial para dispersar a los manifestantes. Estos, que habían montado jaimas y pretendían mantenerse concentrados hasta recibir una respuesta en positivo del Gobierno, no cedieron ante la policía y esta cargó contra la multitud originando un enfrentamiento entre manifestantes y uniformados que solo hizo que empeorar la situación. La respuesta de las autoridades coloniales no fue otra que enviar a la Legión, que acabó abriendo fuego contra la población civil saharaui.
La actuación represora del régimen colonial franquista provocó algunos muertos y bastantes heridos. Entre aquel día y los siguientes, prácticamente se llenaron las cárceles de miembros y simpatizantes de la organización. Basiri consiguió huir, pero la policía española dio con él a los pocos días. Nadie sabe con certeza qué ocurrió con él, pero todo apunta a que los soldados españoles lo asesinaron y allí debe estar, enterrado en alguna duna en las afueras de El Aaiún.
Fueron momentos difíciles para la resistencia saharaui, pues había mucha tensión en el ambiente, pero la movilización política se relajó bastante debido a que la mayoría de los líderes habían sido encarcelados o habían huido dispersándose por el desierto adentro mismo del Sáhara Español o hacia otros territorios, como Canarias, Mauritania o en tierras saharauis al norte del paralelo 27° 40’, que se había establecido como la frontera norte del Sáhara Occidental.

Poco a poco, fueron excarcelando a miembros de la OALS. Sin juicios, algunos se tiraron muchos meses en prisión. Hubo quien se pasó más de un año encarcelado. Pero pronto se retomaron los contactos entre algunos miembros de la dirección de la organización y se llegó a la conclusión de que el método pacífico no era el que liberaría al pueblo saharaui y que el colonialismo entiende solamente un único idioma: el de la fuerza. Para ello, se tuvo que explorar otra vía, otra opción más posibilista, y se inició una movilización silenciosa que recorrió toda la tierra bidán[3] para tejer una red más extensa de contactos que propiciara la creación de un movimiento mucho más fuerte y duradero. Paralelamente a esto, se van organizando manifestaciones en Tan-Tan y otras ciudades fuera del Sáhara Español en solidaridad con el movimiento de liberación saharaui, quien toma en consideración las muestras de apoyo venidas desde el exterior. En este contexto, se llega a la conclusión de que no hay otra opción que desencadenar la lucha armada. Pero no es hasta 1973 cuando se lleva a cabo la fundación de este nuevo movimiento de liberación, que será el Frente Polisario y que adoptará la lucha armada como método.
El espíritu de Zemla había permanecido en la mente y el corazón de algunos jóvenes saharauis. La persecución y represión empleada por el régimen colonial español después de la manifestación del 17 de junio de 1970 llevó a algunos miembros de esa primera organización nacionalista saharaui, la OALS, y a otros activistas que se les unieron después a tomar todo tipo de precauciones para llevar a cabo acciones de propaganda y reorganización del grupo con el fin de constituir esta otra organización supuestamente mejor estructurada y más duradera. De esta manera, el renacimiento saharaui que significó la OALS de Basiri tendría su continuación en este nuevo movimiento que estaba llamado a liderar al pueblo saharaui en la lucha por su liberación.
Entre 1971 y 1973, se suceden los contactos entre activistas nacionalistas del mismo Sáhara Español y de las comunidades saharauis asentadas en los países vecinos. Un núcleo importante de ellos lo conforman jóvenes saharauis que estudian en las universidades de Marruecos. Entre ellos, se encuentra El Uali Mustafá Sayed, Luali[4], un destacado joven activista que, ya en Rabat, donde estudia Derecho y Ciencias Políticas, inicia una actividad frenética de movilización y divulgación de la causa saharaui que también le valió para sufrir detenciones y torturas en las comisarías marroquíes. Intentó recabar apoyos de todo tipo en las diferentes organizaciones políticas y sindicales del país, así como también en las estudiantiles, pero constató que, de Marruecos, poca colaboración recibirían. Su empeño lo llevó también afuera de Marruecos y consiguió mantener contactos con el Departamento argelino de los Movimientos de Liberación y con la Libia de Muammar el Gadafi.
Otros compañeros harán lo propio con las autoridades de Mauritania. En ese contexto, Luali organiza unas células políticas que llamará Movimiento Embrionario para la Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro[5], pero solo le servirán como preludio para la posterior constitución del Polisario.
Esta no llega hasta el primero de mayo de 1973. Después de unas intensas jornadas de trabajo y reuniones entre una veintena de jóvenes activistas congregados en la localidad mauritana de Zuerat, ese día se discute si es hora ya de constituir el nuevo movimiento o si, por el contrario, aún se requiere de más preparación para llevar a cabo su fundación. Entre los presentes, estarán Hamitu Jalili, que a partir de entonces se convertirá en Mohamed Abdelaziz[6], y Gali uld Sidi Mustafá, que es entonces cuando pasa a llamarse Brahim Gali[7].
Luali sugiere que la nueva organización debe constituirse ya ese mismo día, puesto que ha quedado, para el 6 de mayo siguiente, con otros activistas en Ahsei Bu Ejsheiba, en la frontera con Marruecos, para preparar lo que sería ya la primera acción armada. De esta manera, nace el Frente para la Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro, el Frente Polisario, y su primer secretario general será Brahim Gali. Por su parte, la rama militar de la organización la constituiría el Ejército de Liberación Popular Saharaui (ELPS).
Aunque el Congreso Constitutivo del Frente Polisario cayó en el primero de mayo, no es hasta el día 10 cuando se facilita el Manifiesto de constitución a la Agencia France Press, en Nuakchot, quedándose para los anales de la historia esta segunda fecha como la de la fundación del Polisario. Diez días después, el 20 de mayo de 1973, Luali y los otros militantes que le esperaban en Ahsei Bu Ejsheiba propiciaron lo que fue la primera acción armada.
En Ahsei Bu Ejsheiba, eran unos diecisiete hombres, entre los cuales se encontraban el propio Luali y Brahim Gali. Y para todos, tan solo unas viejas armas de la época de la I Guerra Mundial y algún subfusil de pequeño calibre. Algunas de estas armas estaban averiadas y no funcionaban, pero, a pesar de este pobre armamento, decidieron atacar un puesto militar español en el norte del territorio. Aún no se habían decidido por cuál, quizá el de Hausa o el de Echdeiría, pero lo que sí habían acordado es que la primera acción armada sería el 25 de mayo siguiente para hacerla coincidir con el 20º aniversario de la fundación de la Organización para la Unidad de África, la OUA. Con lo que no contaban es que los acontecimientos se precipitarían inesperadamente.
Cuando el grupo se encontraba ya en el norte del Sáhara Occidental, hubo un momento en que se vio necesitado de agua y sus integrantes decidieron ir en busca de algún pozo. Sabían del de Janguet Quesat, a tan solo cinco kilómetros de la frontera con Marruecos, pero allí se encontraba establecido un puesto de la Policía Territorial española custodiado por seis soldados, todos ellos saharauis. El grupo discutió si era mejor ir a buscar agua a otro sitio o si se arriesgaban a recogerla de ese pozo. Se optó por esta última alternativa y dos voluntarios con sus camellos salieron de madrugada en busca no solo del agua, sino también de información sobre el puesto. Los dos voluntarios eran Abdi uld Bubut y el mismo Luali, quienes consiguieron abastecerse y volver con las guerbas[8] llenas. Pero lo que ignoraban es que fueron avistados por la Policía Territorial, que les persiguió dando con ellos en el camino de vuelta.
Un centinela del grupo de los ya miembros polisarios presenció la secuencia desde la lejanía y observó cómo los policías, desconfiados, obligaron a sus dos compañeros a acompañarlos. El vigía dio aviso al resto del grupo de que Luali y Abdi se encontraban detenidos en el puesto de la Policía Territorial. Gali llevaba días con dolor en una rodilla tras varias jornadas de camino por el desierto, pero esto no supuso un inconveniente para el entonces secretario general de la organización: decidió que había llegado la hora de iniciar la lucha armada y que, sin más dilaciones, atacar el puesto sería la primera acción militar del Polisario.
Debían apresurarse antes de que los detenidos fueran trasladados a Echdeiría, a 48 kilómetros de Janguet Quesat. Dieron por contado que la Policía Territorial ya había avisado a la base militar de esa localidad, por lo que el ataque debía realizarse esa misma noche, la del 20 de mayo. Gali y cuatro hombres más se dirigieron rápidamente hasta el puesto de Janguet Quesat.
Sabían que, con la poca munición de la que disponían, su única opción era sorprender a los policías, así que, llegados por la noche al puesto de la Policía Territorial, Gali y Mohamed Saabdu, armados con un subfusil automático y un fusil de cinco tiros, entraron por la ventana y sorprendieron a los uniformados.
Los agentes fueron reducidos y Luali y Abdi, liberados. La única bala que se había utilizado fue la que había servido para abrir la puerta de la habitación donde los dos polisarios se encontraban prisioneros.
Los jóvenes polisarios hicieron acopio de todo el armamento que pudieron y se llevaron también los cinco camellos de los que disponían en el puesto. También quisieron llevarse como rehenes los seis soldados, pero dos de ellos se opusieron con cierta resistencia y consiguieron llevarse solo a los otros cuatro no sin antes hacer pintadas en las paredes del puesto con eslóganes en favor de la libertad del pueblo saharaui, como “Queremos la libertad”, “La guerra de liberación la garantizan las masas”, “Con el fusil, arrebataremos la libertad”, “Queremos la independencia” y, por supuesto, alguna otra ya como firma y que rezaba “Frente de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro”.
Sin embargo, esos policías retenidos solo fueron rehenes de una forma simbólica, ya que, llegados otra vez a Uad Quesat, los guerrilleros soltaron a los cuatro uniformados saharauis dándoles la opción de unirse al movimiento. Ninguno de ellos accede excusándose en que tienen familia que mantener y que no quieren problemas. Sin más, los guerrilleros los dejan ir. Pero, en definitiva, de esta forma tan improvisada, es como se realiza la primera acción armada del Polisario.
La nueva organización da cuenta de la operación a la delegación que la Agencia Reuters tiene en Nuakchot. Era el momento de dar a conocer que había nacido un nuevo movimiento de liberación en el Sáhara, de carácter revolucionario y que había optado por la vía armada. A partir de entonces, se establecieron contactos con los gobiernos de los países vecinos, del resto del mundo árabe y de más allá. También se entablaron reuniones con otras organizaciones de estos países, algunas de ellas clandestinas, y, poco a poco, se fueron tejiendo relaciones bilaterales con ellas y con algún gobierno con el fin de recabar todos los apoyos posibles para la lucha de liberación. Por el contrario, los gobiernos español y marroquí, principalmente, reaccionaron rápidamente neutralizando algunos militantes polisarios con detenciones, torturas y encarcelamientos. Pero por mucho que persiguieran al nuevo movimiento de liberación, este se propagó como la pólvora entre la población saharaui de todo el territorio bidán.
Hubo quien se guardó muy bien de facilitar material militar a la organización desde un primer momento, pero Gadafi, por ejemplo, prestó mucha ayuda en ese sentido desde el principio. Desde ese primer momento, el Polisario estuvo inmerso en la ardua tarea de hacerse un espacio en las dificultosas relaciones internacionales para que se le reconociera como el legítimo movimiento de liberación que lideraba al pueblo saharaui. Sobre todo, en el entorno regional, árabe y africano. Y fue encontrando su sitio.
Efectivamente, el hecho de que el Polisario surgiera en un momento en que otros movimientos de liberación ya llevaran años inmersos en guerras anticolonialistas en sus respectivos países facilitó esas relaciones tan imprescindibles que necesitaba la organización en la esfera internacional y, más concretamente, en el llamado Tercer Mundo. Al otro lado del Atlántico, los movimientos de liberación nacional, algunos también de carácter armado, estaban sacudiendo buena parte del subcontinente latinoamericano, pero los que más ascendencia tendrían sobre el Polisario son movimientos revolucionarios y anticolonialistas mucho más cercanos, como los desarrollados en el mundo árabe y en el África negra. De esta forma, el Frente de Liberación Nacional argelino, el panarabismo socialista de Nasser y Gadafi y la lucha palestina contra la ocupación sionista son referentes principales de la nueva organización saharaui, aunque también tendrán su influencia otros movimientos africanos como el FRELIMO[9] mozambiqueño o el angoleño MPLA[10], entre otros.
En 1975, tras la Marcha Verde y la entrega del Sáhara Occidental a Marruecos y Mauritania por parte de España, esta dejó de ser el enemigo al que se enfrentaba el Frente Polisario, pasando a serlo Marruecos y Mauritania, cuyos ejércitos invadieron el territorio a sangre y fuego por el norte y el sur respectivamente. Mientras tanto, el 27 de febrero de 1976, en Bir Lehlu, el Consejo Nacional Saharaui y el Frente Polisario proclamarían la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).
Aquella guerra de resistencia entre el Frente Polisario y los dos países ocupantes se prolongó, en el caso de Mauritania, hasta 1978 y, en el de Marruecos, hasta 1991. Sin embargo, tras el fracaso del proceso de paz, los saharauis afrontan actualmente, y desde noviembre de 2020, su segunda guerra de liberación del Sáhara contra Marruecos.
[1] Chiuj: plural de chej, notable, jefe de tribu.
[2] Otros nombres más con los que se conocía también a esta organización eran el de Organización de Vanguardia para la Liberación del Sáhara (OVLS) o el de, simplemente, Movimiento de Liberación (Harakat Tahrir en árabe).
[3] Relativo o perteneciente a la zona de Trab el Bidán, amplia área geográfica y cultural que comprende el Sáhara Occidental desde el río Draa como frontera norte, toda Mauritania y parte de Argelia y Malí.
[4] Primer presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) hasta su muerte en combate el 9 de junio de 1976.
[5] Su nombre se debía a los dos territorios que conformaban la colonia española, es decir, Saguía El Hamra y Río de Oro. Saguía El Hamra, en el norte, tenía una superficie aproximada de 82.000 km² y su nombre, “el río rojo”, hace referencia al río de cauce siempre seco que atraviesa el norte del territorio en dirección oeste y que desemboca en la costa atlántica cruzando El Aaiún, la capital del Sáhara Occidental. Río de Oro, por su parte, era el territorio al sur del paralelo 26° N y que abarcaba una superficie de 184 000 km².
[6] Secretario general del Frente Polisario y presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) desde 1976 hasta su fallecimiento el 31 de mayo de 2016.
[7] Desde 2016, actual secretario general del Frente Polisario y presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD)
[8] Guerba: odre de cuero de cabra que los saharauis utilizan para almacenar y transportar agua.
[9] Frente de Liberación de Mozambique.
[10] Movimiento Popular de Liberación de Angola.
(*) Fotos de cabecera: a la izquierda, asamblea del Frente Polisario de 1978 y, a la derecha, foto de Luali y Ahmed Baba Miské tomada por Gerald Bloncourt en mayo de 1976.

