La Conferencia Internacional por la resistencia civil Sahara Rise

Los pasados días 25, 26 y 27 de febrero, ha tenido lugar la Conferencia Internacional para la resistencia civil Sahara Rise (Sahara en Pie) donde activistas y organizaciones civiles saharauis y de otras nacionalidades se han dado cita en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, en Argelia, con el fin de encontrar una estrategia eficaz y alternativa a la guerra para lograr la liberación del Sahara Occidental. Este encuentro internacional por la resistencia civil ha coincidido con la 18ª edición del Sahara Marathon y con los actos del 42 aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).

Más de 40 organizaciones civiles de saharauis de ambos lados del muro han organizado este encuentro internacional al que han acudido también activistas de otros países y expertos internacionales en materia de derechos humanos con el fin de trabajar para la consecución de una estrategia de resistencia civil en el marco de la no violencia con la que hacer frente a la ocupación del Sahara Occidental por parte de Marruecos y lograr la liberación del pueblo saharaui.

La conferencia ha estado dedicada a Deida Uld El Yazid, “el abuelo de la resistencia pacífica saharaui”, fallecido justamente un mes antes y represaliado hasta sus últimos días por su defensa de los derechos humanos en el Sahara ocupado, una lucha incasable por la que se le rindió un sentido homenaje con un vídeo al comienzo de la sesión inaugural. Asimismo, se homenajeó al también recientemente desaparecido Mohamed El Ayoubi, uno de los 24 presos de Gdeim Izik, que falleció el pasado 21 de febrero en El Aaiún aquejado de dolencias agravadas por la falta de cuidados médicos y las torturas que sufrió en los periodos en que estuvo detenido por su activismo.

El conflicto del Sahara Occidental lleva mucho tiempo empantanado. La desesperanza entre su población hace que la opción de la guerra sea la única para muchos saharauis que han perdido la confianza en las Naciones Unidas después de 42 años de ocupación y exilio. De hecho, la vuelta a las armas es aún una posibilidad real para el Frente Polisario, que lleva años advirtiendo a la comunidad internacional mientras Marruecos no ceja en su intento de tensar aún más la situación.

En aras de contribuir a encontrar una alternativa de paz al conflicto, se ha organizado la Conferencia Sahara Rise, unas jornadas donde, desde la wilaya de Smara, el campamento sede de la conferencia, se ha buscado trazar una estrategia de resistencia civil noviolenta que impulse un cambio en la situación tan enquistada en la que se encuentra el conflicto saharaui.

Esta estrategia responde a un plan consensuado entre las organizaciones civiles saharauis de ambos lados del muro y apoyado por las organizaciones internacionales de solidaridad con el pueblo saharaui. Precisamente éstos fueron los dos objetivos principales que se marcó la organización de la conferencia para este encuentro: 1) el desarrollo de una campaña noviolenta efectiva e inclusiva, basada en una visión común de todas las organizaciones saharauis; y 2) la creación de una plataforma de apoyo a esta campaña que permita articular y reforzar las alianzas solidarias entre el pueblo saharaui y los actores internacionales.

Ya se consideró un éxito en sí mismo el hecho de que la delegación de una treintena de activistas saharauis del Sahara ocupado se desplazara hasta los campamentos de refugiados de Tinduf para ser también partícipes, junto a saharauis de los campamentos de refugiados y de la diáspora, del debate que determinaría la estrategia a seguir.

Con el fin de garantizar una toma de decisiones democrática, representativa y consensuada entre los activistas saharauis, el diseño del plan de acción se llevó a cabo en distintas fases hasta que se llegó a la decisión de adoptar el compromiso de impulsar una estrategia de resistencia civil basada en la defensa de los recursos naturales del Sahara Occidental. Un equipo de activistas saharauis con el respaldo de organizaciones internacionales coordinará esta estrategia, escogida entre otras propuestas, y organizará el adecuado seguimiento para su implementación durante los próximos meses.

A la conferencia, también acudieron representantes de asociaciones no saharauis que han dado apoyo a la organización, como Pepe Taboada, presidente de CEAS-Sahara (Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sahara); Martí Olivella, del Instituto Internacional para la Acción No Violenta (NOVACT); o Núria Salamé, presidenta de la Federació ACAPS (Federació d’Associacions Catalanes d’Amics del Poble Sahrauí), una de las primeras en tomar la palabra en el arranque de la sesión inaugural.

Núria Salamé, de la Federació ACAPS, y, sentados, Mina Baali, Xavier Serra, Fatma El Mehdi y Abdeslam Omar Lahsen / foto: @lluisrodricap

Para la primera de las ponencias, se contó con la presencia de Ahmed Galai, ex vicepresidente de la Liga Tunecina de Derechos Humanos, entidad que forma parte del Cuarteto para el Diálogo Nacional en Túnez, galardonado con el premio Nobel de la Paz en 2015.

Ahmed Galai, durante su intervención en la Conferencia Sahara Rise / foto: @lluisrodricap

Para Ahmed Galai, “existe una sociedad civil, árabe o no, que tiene que adoptar la cuestión saharaui y darla a conocer, e incluirla en sus informes, colaborar en la presión sobre Marruecos y ayudar a que llegue a todas partes”. El activista tunecino instó a las organizaciones internacionales a que sean redactoras de estos informes.

Junto a él, Brahim Dahane, activista saharaui del Sahara ocupado, reconoció en la sociedad tunecina ser la más progresista y la mejor formada de todos los países árabes de su entorno. No en vano fue posible allí el triunfo de la Primavera Árabe. Es por eso que Brahim Dahane celebró la asistencia a la Conferencia Sahara Rise de representantes de aquella revolución.

Consciente del problema de visibilidad internacional del conflicto del Sahara Occidental, Brahim se preguntó sobre cómo dar a conocer más la cuestión saharaui en la comunidad internacional. “Uno de nuestros puntos débiles”, reconocía como saharaui, “es que no hemos sido capaces de llegar a las sociedades árabes y, por eso, tenemos confianza de que nos ayude la sociedad tunecina. Y, por supuesto, también la argelina”.

Brahim Dahane, durante su intervención, entre Ahmed Galai (izquierda) y Abdeslam Omar Lahsen (derecha) / foto: @lluisrodricap

Desde el público, fue preguntado por cómo hacer que la sociedad saharaui se ‘desenrole’ de la opción militar y se incorpore a la resistencia civil no violenta. Para Brahim, “un activista es un ejemplo para el otro”, y con la acción de cada uno, se amplía el poder de convencer a la gente. Pero enumera tres puntos que los saharauis deben potenciar para combatir la ocupación de Marruecos: 1) más organización, 2) mejor planificación y 3) saber usar las herramientas internacionales de la mejor manera posible.

Pero la Unión Africana y las resoluciones internacionales han roto ya el bloqueo marroquí “, continuó, confiado en las posibilidades que abrían las victorias que se están dando a nivel jurídico y, por lo tanto, también diplomático. “Y precisamente éstas son las armas de la resistencia civil: denunciar, hablar, desenmascarar las violaciones de derechos humanos, sean éstos políticos o económicos, etc. Y debemos estar orgullosos de la fortaleza y de lo que hemos construido hasta ahora. Y debemos estarlo de la construcción de la República Árabe Saharaui Democrática”, concluyó.

Té sirviéndose durante la conferencia / foto: @lluisrodricap

La primera jornada de la conferencia contó también con la veterana experiencia del activista catalán de la noviolencia Martí Olivella, miembro de NOVACT, así como con Maglaha Hamma, presidenta de NOVA (No Violencia Activa) y organizadora del Sahara Rise desde los campamentos de refugiados.

Martí Olivella, durante su intervención. A su lado, Maglaha Hamma / foto: @lluisrodricap

Otros activistas de recocido prestigio y que acudieron a este encuentro internacional son el palestino Mahmoud Nawajaa, coordinador general del movimiento BDS (Boycott, Divestment and Sanctions); la sudafricana Magdalene Moonsamy, abogada y activista contra el Apartheid; e Ines Tili, experta en noviolencia y miembro de NOVACT-Túnez. Los tres compartieron el espacio de primera hora de la tarde donde pudieron explicar su experiencia en la lucha por los derechos humanos en sus respectivos países.

De izquierda a derecha, Ines Tlili, Xavier Serra, Mina Baali, Mahmoud Nawajaa y Magdalene Moonsamy / foto: @lluisrodricap

Una de las cuestiones que más interés despertó entre los participantes a la conferencia fue la experiencia del pueblo palestino con el movimiento del BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones). Mahmoud Nawajaa aseguró que la incidencia de esta estrategia en el mercado israelí es más fuerte de lo que se cree. “El mercado del enemigo se hace débil y el resto de empresas se lo piensan antes de invertir en el territorio”, afirmaba.

El BDS es un movimiento pacífico” continuó, “pero Israel lo ha calificado de amenaza estratégica. Este movimiento está llegando a otros sitios y abre nuevos caminos de resistencia.” El palestino también tuvo palabras de consejo para el pueblo saharaui: “el mundo no os va a escuchar si no sois fuertes. Muchas personas fuertes del mundo están esperando vuestro llamamiento, pero tienen que perder para que os escuchen”. En efecto, son empresas que no entienden de valores ni de derechos humanos, y sólo escucharán si la campaña afecta a sus ganancias y sus empresas tienen pérdidas.

Después de alentar a ejercer mayor presión a las empresas internacionales que estén involucradas en el expolio de recursos naturales del Sahara Occidental, proclamó un apoyo solidario del movimiento al que representa hacia la lucha del pueblo saharaui: “El BDS es parte de su lucha y estamos dispuestos a estar con ustedes siempre.” Y terminó con un “Vuestra libertad es la libertad de Palestina”.

Por su parte, la sudafricana Magdalene Moonsamy se mostró orgullosa de que el movimiento palestino del BDS haya adoptado como modelo la campaña sudafricana contra el Apartheid y explicó cómo, en los críticos años ’80, el mundo acabó mirando a Sudáfrica y forzó a las partes a negociar.

Matt Meyer (izquierda), Magdalene Moonsam (derecha) y, detrás de ellos (en el centro de la imagen), Mohammed Daddach / foto: @lluisrodricap

Para cerrar la mesa, la tunecina Ines Tlili remarcó la importancia de que todo el mundo puede participar en la resistencia civil y eso puede llegar a constituir una fuerza muy poderosa. También mostró su solidaridad con la lucha del pueblo saharaui.

La última mesa del primer día de la conferencia fue para Mina Baali, activista de los territorios ocupados y miembro de la Asociación Saharaui de Víctimas de Violaciones Graves de Derechos Humanos (ASVDH); Hassanna Aalia, activista saharaui y miembro organizador de la conferencia; Fatma El Mehdi, representante de la Unión Nacional de Mujeres Saharauis (UNMS); y Pepe Taboada, presidente de CEAS – Sahara. Y cerró la primera jornada del Sahara Rise Abdeslam Omar Lahsen, director de AFAPREDESA y organizador saharaui de la conferencia.

 

La segunda jornada de la Conferencia Internacional Sahara Rise coincidió con el Sahara Marathon que, en su decimoctava edición, la carrera solidaria vivió por fin el triunfo de un atleta refugiado: Lehsen Sidahmed. Para más información, entrad en saharamarathon.org

Pero dentro del programa del Sahara Rise, se colaba la celebración de un “Referéndum simbólico de autodeterminación”, en el que una enorme urna de cristal albergaba una jaima tradicional saharaui en su interior simbolizando la situación que vive el pueblo saharaui. En la parte delantera de la jaima se podía leer “134 années d’occupation”, en alusión a los 92 años de colonia española y los 42 de ocupación marroquí. Durante la mañana, los votantes pudieron ir depositando en la urna sus papeletas, caracterizadas con la bandera saharaui.

Mujer votando en el “Referéndum simbólico de autodeterminación” / foto: @lluisrodricap

Posteriormente, se reanudó la conferencia con la intervención del estadounidense Stellan Vinthagen, reconocido activista y profesor experto en estrategias de noviolencia, quien sugirió que “para que una estrategia tenga fuerza y sea efectiva, debe surgir del propio pueblo saharaui” y que lo que debe hacer el movimiento de solidaridad con el pueblo saharaui es apoyarle.

Hay que centrarse en pensar qué es lo que puede tener más éxito frente a la ocupación de Marruecos”, continuó, y al ser preguntado por el apoyo que pueda venir del resto de países árabes, contestó: “No soy un gran creyente de los gobiernos árabes. Si ponéis confianza, hacedlo en los movimientos sociales, en la gente. No en los gobiernos”.

Stellan Vinthagen, durante su intervención / foto: @lluisrodricap

A primera hora de la tarde, la conferencia daba un paso más y se constituían los diferentes grupos de trabajo con los que se empezarían a definir las posibles estrategias del plan de acción. Y, poco a poco, se fue definiendo la principal.

Las noticias que llegaban aquella tarde desde Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) infundían entusiasmo entre los asistentes a la conferencia. Al día siguiente, el TJUE debía pronunciarse sobre la sentencia de 21 de diciembre de 2016, que reconoció que Marruecos y el Sahara Occidental son territorios distintos y separados en virtud de la Carta de las Naciones Unidas y el principio de la autodeterminación de los pueblos. Esto significa que los acuerdos establecidos entre la Unión Europea (UE) y Marruecos no se pueden aplicar en territorio del Sahara Occidental o sus aguas adyacentes, de modo que las empresas europeas no pueden, en ninguna circunstancia, utilizar las autorizaciones marroquíes para operar en el Sáhara Occidental.

Todo parecía que se iba a ganar esta trascendental batalla jurídica y, en efecto, también diplomática. Pero además de esta sentencia que estaba a punto de dictarse, se había dado otra gran victoria para los saharauis tan sólo unos días antes en la Corte Superior sudafricana. La plataforma internacional Western Sahara Resource Watch publicaba, el pasado 23 de febrero de 2018, que, ese día, el Tribunal Supremo de Sudáfrica confirmaba que “el propietario de la carga de roca de fosfato a bordo del buque detenido, NM Cherry Blossom, es el Gobierno saharaui y no la empresa estatal de fosfato de Marruecos, que no tenía derecho a vender el producto”, y calificaba la decisión del Tribunal como “gran victoria de los saharauis en una corte africana.

El Tribunal Supremo de Sudáfrica había decidido que una carga de fosfatos a bordo de un buque procedente del Sahara Occidental con destino a Nueva Zelanda cargaba bienes que no pertenecían al exportador marroquí ni al importador en Nueva Zelanda. La embarcación NM Cherry Blossom, estuvo detenida en Port Elizabeth por más de 300 días. El Tribunal subrayó que Marruecos ocupa ilegalmente el Sahara Occidental y no tiene el derecho de exportar el fosfato del territorio. Esta carga fue ahora devuelta al legítimo representante del pueblo saharaui, que no es otro que el Frente Polisario.

La importancia de estas sentencias y del resto de reconocimientos jurídicos que va cosechando el pueblo saharaui, así como otras batallas en el ámbito comercial, como la cancelación del puente aéreo entre la ciudad ocupada de Dajla y París por parte de la aerolínea Transavia, creaba un marco favorable para que la línea estratégica escogida por la Conferencia Sahara Rise fuera la defensa de los recursos naturales frente al expolio por parte de Marruecos.

Y con estas conclusiones se llegaba al final de la segunda jornada de la conferencia.

 

La tercera y última jornada del Sahara Rise arrancó directamente con los actos del 42 aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Como cada año, desfiles militares y comitivas culturales pasaban delante de la jaima donde se encontraban los miembros del Gobierno saharaui, así como otras personalidades y delegaciones internacionales invitadas. Al otro lado, la multitud saharaui se mezclaba con participantes del Sahara Marathon, los asistentes a la conferencia del Sahara Rise y algún que otro cooperante. Al fondo, las tradicionales jaimas saharauis mostrando algunas de las especificidades del modo de vida tradicional saharaui. Pero el presidente del República, Brahim Gali, protagonizaba todo aquel festejo.

El presidente de la República, Brahim Gali, en los actos conmemorativos de la proclamación de la RASD / foto: @lluisrodricap

En su discurso, se hacía eco de las dos nuevas sentencias que reconocían, una vez más, los derechos inalienables del pueblo saharaui a los recursos del Sahara Occidental. También hizo lo propio Pepe Taboada, presidente de CEAS. Ambos confirmaban lo que ya era un clamor: ese mismo día, 27 de febrero, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaba la sentencia que determina que el Sahara Occidental no es parte del Reino de Marruecos, sino que es un territorio distinto y separado y cualquier acuerdo entre la UE y Marruecos no puede incluir este territorio ni sus aguas jurisdiccionales reafirmando así lo que ya se había establecido en la sentencia de 21 de diciembre de 2016.

José Taboada, en los actos conmemorativos de la proclamación de la RASD / foto: @lluisrodricap

Por la tarde, otra vez en la escuela Castilla – La Mancha, sede de la conferencia, se formalizaba la decisión de impulsar una estrategia de resistencia civil basada en la defensa de los recursos naturales saharauis y la soberanía del pueblo saharaui sobre su territorio con la finalidad de contribuir al fin de la ocupación marroquí y materializar el derecho de autodeterminación del Sáhara Occidental.

Cerraban la conferencia las intervenciones de la mesa de la presidencia, con Xavier Serra, de CEAS – Sahara; Mina Baali, miembro de ASVDH, Fatma El Mehdi, secretaria general​​ de la UNMS; y Abdeslam Omar Lahsen, de AFAPREDESA.

En sus intervenciones, se alentaba a la sociedad saharaui a seguir luchando por un Sahara libre considerando la importancia de adoptar estrategias de resistencia civil noviolenta para avanzar hacia el derecho de la autodeterminación y la defensa de los derechos humanos.

Antes de dar paso a las actuaciones musicales y poéticas que cerrarían la conferencia, Xavier Serra animó a “seguir trabajando en la estrategia internacional de resistencia civil y política” y, en referencia a las victorias que se van obteniendo en el ámbito jurídico y diplomático, quiso acabar su intervención recordando el mensaje en el que siempre insiste Pepe Taboada: “estamos ganando”.

La lucha para la libertad del pueblo saharaui continúa. Y sí, estamos ganando.

 

 

 

(*) Imagen de cabecera: cartel de la Conferencia Internacional Sahara Rise.

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